18 noviembre 2008

BUSCANDO A ELVIS

Le dijimos al taxista que nos llevara a algún sitio tranquilo. Nos preguntó si éramos famosos. "Sí". Y nos dijo que nos llevaría por la autopista, cerca de la casa de Elvis. Le pedimos entonces que nos llevara a la casa de Elvis, y el taxista aceptó. "¿Os importa si comunico a la central que vamos allí?". Entonces llamó a la central diciendo: "llevo dos celebridades en el coche. Tengo a..." puso la radio en mi cara y pronuncié mi nombre: Bruce Springsteen. No sabían quien era, pero hicieron como si lo supieran. "¿Sabes?", le dijo a su jefe que íbamos a la casa de Elvis. Cuando llegamos a la puerta, eché un vistazo. Eran las tres de la madrugada, pero todas las luces de la casa estaban encendidas. Salté la valla y empecé a subir por el tejado. Cuando estaba casi en la puerta, a punto de llamar, veo a un tipo que sale de entre los árboles y que me llama. Entonces le pregunté si estaba Elvis en casa. Me dijo que no, que estaba en el lago Tahoe, y empecé a usar todos los trucos posibles que pude. Le dije que había salido en la portada del Time, que tocaba la guitarra, que Elvis era mi héroe (¿y de quién no?). Y también le dije todas esas cosas que jamás le dices a nadie. Quería dejarle un mensaje a toda costa. El tipo del jardín aceptó. Pero mientras lo hizo, me invitó a acercarme hasta la puerta y a largarme de allí. Pensó que era otro fan loco, y lo era. También Elvis es un ídolo para otro de los reyes actuales del Rock, el italiano Luciano Ligabue. El bergamasco va más allá y dedica algunas de sus letras al verdadero Rey del Rock. Incluso llama a su hijo (imaginario en sus canciones, claro) Elvis. La locura se extiende por todo el planeta. Elvis ha sido capaz de superar los 1.000 millones de discos vendidos a pesar de haber fallecido. Pero ocurre que los mitos como Elvis nunca mueren, nunca desaparecen. Igual que los amores sinceros, aquellos que se tejen en 24 horas, entre carrera y carrera de taxi y sin necesidad de visitar la casa de Elvis. Que breve el amor y que largo el olvido, escribió un poeta. Siento que esta noche vuelvo a las cloacas, al lugar reservado para mí entre las tinieblas. Las alas han vuelto a abandonarme. Me había despertado una tarde, medio resfriado y con jersey a rayas, de una pesadilla que duraba ya un año. Un año de miserias. Me percaté de tu existencia en un fragoso duelo de ideas, aquella misma racionalidad que me abandonó para seguirte, y seguir con ello los pasos de mi corazón. Me descubriste un mundo lleno de colores, y entonces sentí la inexorable sensación de volver a estar vivo. Había dejado atrás los días en blanco y negro. Los dolores y las ausencias. Las esperanzas rotas. Había llegado una nueva era que ahora se rompe como un fino papel de aluminio, a pesar de que me niego a perderte. Mi amor es irrefutable. Me gustaría que no lo dejaras escapar y que sepamos colocar tiritas a todo aquello que está dañado por culpa de una inmensidad plagada de mariposas. La fuerza de querer tenerte junto a mí. Yo sólo te puedo ofrecer mi voz. Aunque soy consciente que este blog es una bazofia, un nombre retratado en silencio, un enamorado sin sombra que yace inerte entre toneladas de cenizas. Aquellas que advierten que otro amor ha caducado. La historia de este blog podría terminar para siempre con este artículo y nadie advertiría que se acabó. Podría silenciarme el miedo a tu ausencia, mi usurpación de las sensaciones, mi declive literario (sin apenas comenzar) o una noche de escalofríos asomado a la ventana esperando que me succionen las palabras vacías, el abismo de una pérdida. He vuelto a las tinieblas. Aquellas de las que nunca debió volver José Bono, para quien hay alguna santa y mucho malo. Lo lanza a diputados del PP, que le ríen sus monerías y le rinden pleitesía. Colocar una placa en el Congreso en honor a una monja ultra no me parece la mejor fórmula para defender a un estado laico. Entre otras cosas, cientos de personas merecen ese homenaje antes que santa Maravillas (son de risas los milagros que se le atribuyen). Bono argumenta que hay mucho hijo de puta en los partidos propios. ¿Cómo puede este hombre llamarse socialista? ¿Cómo puede representar a la soberanía popular? ¿O ese Estado laico que es España? Debería dimitir, si es sensato y quiere estar libre de pecado. El hermano Bono, osea, el compañero Bono, no encontró nunca a Elvis, su taxi se quedó a cientos de kilómetros. ¿Ahora ves por qué es tan importante preguntar a los taxistas sobre sus creencias divinas? Ayer te reías y hoy me das la razón. El mundo gira y cada vez que lo hace algo cambia. Te necesito, deberías saberlo. Necesito que sigas despertando las mismas ilusiones cada mañana. Aunque Garzón haya ahogado la de miles de familias al declarar extinguida las responsabilidades de Franco y las de otros 44 altos cargos del franquismo. Patético, porque había despertado expectativas en muchas personas que ahora ven como el juez se inhibe del proceso en favor de los juzgados territoriales. La herida sigue sin cicatrizar 33 años después de la muerte del dictador. Garzón, sediento de fama y gloria, podría cogerse de la mano con Bono y regresar conmigo (obligado en mi caso) hasta las tinieblas. ¿Tanto vale el amor como para darte el pasaporte a esta orilla llena de luces? La respuesta la encuentro (o quiero encontrarla) en el email que me he enviado hoy mismo mi amigo Simone: "una parte de mí es consciente de haber tenido mucho en mi vida, de haber conocido la belleza del amor, la locura y la intimidad... pero por otra parte si miro dentro de mí soy consciente que sin el amor las cosas no van bien... o al menos van bien sólo a la mitad". El amor, como dice Gaber, nos recuerda Simone, es una cosa concreta (o debe serlo). Cierto que es bello sentir algo demasido fuerte que sea capaz de hacerte llorar, sufrir, esperar... pero también existe otra parte en el amor que se alimenta de comprensión, tolerancia, transparencia... No hay lugar para egoísmos. Dice Simone que por el amor se debe renunciar a aquello que se desea, que con él debemos apreciar lo que se tiene. Tú no me crees cuando te aseguro que haría cualquier cosa por tí, llegar al fin del mundo para conseguir tu libro favorito o patearme Málaga en busca de tus bombones de chocolate blanco. Coincido con Simone al pensar que el amor es un estado de fortuna que a veces olvidamos. Simone, amigo, espero tu visita a España como espero que el taxi de aquel domingo nos lleve hasta la casa de Elvis en lugar de a la mía. Porque si él ha sido capaz de perdurar en el tiempo, si ha logrado vivir a pesar de su muerte, también nuestro amor puede conseguirlo. ¡¡¡ Taaaaaxi !!!

17 noviembre 2008

BORN TO RUN

Es en Born to Run donde un desengañado Bruce Springsteen se pregunta "tengo que averiguar qué se siente, quiero saber si el amor es salvaje, quiero saber si el amor es real", y aún alberga alguna esperanza: "algún día, chica, no sé cuándo, llegaremos a ese lugar al que realmente queremos ir, y pasearemos bajo el sol. Pero hasta entonces, los vagabundos como nosotros, chica, nacimos para correr". Corría el año 1974 y Springsteen venía de encadenar dos fracasos consecutivos en forma discográfica. Apenas había vendido 50.000 ejemplares de sus dos últimos trabajos. Los ejecutivos de CBS perdieron la paciencia y abogaron por despedir a Springsteen. La promesa del nuevo Dylan se esfumaba. Pero todo cambió aquella noche de descanso que, entre gira y gira, Bruce permanecía escuchando discos en su casa de Asbury Park. Escuchaba a The Beach Boys y las Ronettes, cuando empezó a dar forma a una melodía alrededor de la frase nacido para correr. La idea se convirtió en canción y en el siguiente concierto en el club Bottom Line de Nueva York, en julio de 1974, sonó por primera vez en directo. Había nacido una estrella. Lo había salvado el amor. Ese amor que te hace salir a la carretera, al extenso paraje de la vida y comértela a dentelladas. El amor mueve el mundo. Lo siento. Por ello, todo aquel que está enamorado se siente libre, necesita gritar sus sentimientos y coger la carretera para llegar al infinito. La carretera salvó a Springsteen, lo mismo que a Luciano Ligabue. Y siento que ellos, su música, son el motor de mi vida. Con Certe notti me siento identificado. Jamás nada ni nadie alumbrará más el vacío de la carretera como aquella noche lo hicieron tus enormes ojos. Lo sé, y también sé que por escucharla no va a cambiar ya nada. Pero me gusta recordar. Certe notti catapultó a Ligabue hasta los altares de la música italiana. Sus versos son imágenes vivas del amor: un coche ambientado por el que te dejas llevar, una carretera que no cuenta, la radio pasando una canción de Neil Young y la certeza de no poder vivir otra vez un momento como ése. El amor es una llamarada. Un breve paso por una carretera, la de la vida. ¿Cuántas veces encontramos el amor? ¿Cuántas veces desearíamos abrazar a alguien y no dejarle escapar nunca? El amor es una amalgama de circunstacias, sentimientos y detalles. El amor es mirarte a los ojos y sentir que ha merecido la pena sufrir. El amor es descubrir tus fallos y amarte a pesar de todo. Aquí estoy una noche más, sentado, esperando que me llames o tengas un recuerdo que me haga sentirme diferente. Pero como tantas noches, ese gesto no llega. No recurro a una diatriba, al estilo García Márquez, sino que busco entre mis viejos y gastados vinilos canciones de carretera y huyo hacia un lugar inexistentes, donde tú jamas podrás llegar con tu moto, para evadirme de la cruda realidad. Somos vagabundos. Y mientras llega el amor, tendrá razón mi querido Bruce, hemos nacido para correr. Soy el Forrest Gump del amor. Pensarás que por decirlo soy un friki, pero más friki es colocar una placa en el Congreso como homenaje a una monja, santa Maravillas, que creó una congregación ultra. Ahora entiendo a mi admirado Alfonso Guerra cuando decidió apostar por Zapatero en lugar de Bono en el congreso que abrió el camino a un nuevo socialismo. El mismo que estos días pretenden alcanzar los socialistas franceses, para los que la travesía de desierto dura ya demasiado. Los militantes votarán este jueves entre Sègoléne Royal (ex candidata presidencial), Martine Aubry (impetuosa alcaldesa de Lille y ministra de la semana de las 35 horas semanales) y el joven eurodiputado izquierdista Benoit Hamon. No existe claro favorito, aunque quien quiera ser el ganador tendrá que seducir a los seguidores del alcalde de París, Bertrand Delanoë, que acaba de coger carretera (no siempre es sinónimo de amor, huida, aventura) y manta. El socialismo francés está roto. Se pudo comprobar en 2002, cuando Lionel Jospin ni siquiera alcanzó la segunda vuelta de las presidenciales. Necesitan reinventarse y ocupar el centro, por mucha izquierda que prediquen. Los comunistas españoles, empapados de un pseudolaicismo, predican como obispos estos días una regeneración que les haga sobrevivir a pesar de que han perdido ideal y fundamento. Incluso se ufanaban hasta poco antes de cerrar en falso su asamblea para que Rosa Aguilar cogiera las riendas de la coalición. Ella, sobre la que tanto han vertido zombis de la política como Diego Valderas o Antonio Romero, más preocupados de mantener su poltrona que del verdadero sentido del comunismo. Ni se lleva, ni se compra. No hay nada de las bellas ideas del ayer. Sólo nos queda la carretera. El amor. Salir ahí fuera y sentir que la vida vuelve a cobrar, eso, vida. Palpita en las canciones de Springsteen y Ligabue. Déjame que te las susurre al oído mientras conduces hasta el infinito.

16 noviembre 2008

NOVIEMBRE DULCE

La crisis financiera internacional ha unido lo que rompió Iraq: la relación Bush - Zapatero. El estadounidense, incluso, ha dedicado a Zapatero unos minutos elocuentes para la crónica política bilateral. Un saludo protocolario en español y palabras amistosas han resuelto meses, años, de desencuentros y desplantes del Imperio hacia nuestro país. Ahora, las conclusiones finales de la cumbre de Washington vienen a reconocer que la solución para la crisis financiera y la recesión que amenaza a la mayor parte de las economías desarrolladas sólo puede afrontarse mejorando la supervisión del sistema financiero mundial y, por otra parte, aplicando políticas coordinadas para reactivar la economía. Justamente, la receta española, cuya economía se ve aquejada por otros males endémicos (o no tanto) de un sistema basado en el ladrillo, el gatillazo, el dinero fácil y el clientelismo. Que los 22 países asistentes se hayan puesto de acuerdo en las líneas estratégicas para combatir la crisis financiera constituye en sí un éxito. Tanto, que el plan de acción será bastante más explícito de lo que cabía esperar. Además, los países se dotarán de un calendario estricto para desarrollar los acuerdos. Será el próximo 30 de abril cuando se vuelvan a ver las caras. Y, presumiblemente, España estará presente. El que sí estará será Barack Obama, a cuyo equipo de trabajo visita este miércoles nuestro ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. La cooperación EEUU - España parece que volverá a ser férrea. Noviembre comienza a gustarse, a gustarnos. Sale al escenario y comienza a recitar palabras de un inverosímil diálogo que nos deja la piel de gallina. Es su primer contacto con el teatro. Ella hizo exactamente lo mismo cuando tenía 13 años y un mundo plagado de colores a su alcance. Luego descubrió que esos colores van y vienen, que el mundo no siempre es como lo imaginó, o como lo escribió aquel idolatrado profe en un guión de teatro. Pero nos gusta. Aunque en ocasiones debamos evadirnos entre bambalinas para representar alguna obra que en la vida real no podemos acometer. Aunque a veces en nuestra vida tengamos que actuar. Entonces, los demás no entienden quiénes somos, qué queremos, cuales son nuestras verdaderas ilusiones y nuestras verdaderas decepciones. Somos nosotros mismos quienes nos construimos barreras y gritamos mucha mierda, porque creemos que la vida es cuestión de suerte, como las taquillas. Pero no. La vida es mucho más. Yo antes creía que era crecer y soñar y ser y tener... pero un día deambulando como Odiseo por los siete océanos de las ausencias, llegué a mi Ítaca particular y decidí creer en el amor. En la hipótesis Némesis. Y yo quiero que tú creas conmigo, y que esta función tenga dos protagonistas. En Noviembre dulce, a Charlize Theron el amor y la vida le juegan una mala pasada. Ella decide ilusionarse estando cada mes con un hombre diferente. Hasta que llega el amor de su vida, un tipo sensible y efusivo a la vez: Keanu Reeves. También nosotros, los de izquierdas, tenemos una religión (opio del pueblo) a la que seguir: el amor, que es mucho, otros apenas tienen a quien seguir, después de que Llamazares abandonara la coordinación de IU (eso sí), que no su acta de diputado, 5000 euritos mensuales. Es la primera vez en sus 22 años de vida que la coalición sale de una asamblea federal sin coordinador general. Lo tendrá en cuatro semanas aproximadamente y una vez se reúna de nuevo el recién elegido Comité Político Federal al completo (hoy sólo se han elegido a 90 de sus 180 integrantes, la otra mitad vendrán de las federaciones) cuando se elija al líder que comande IU en el momento más crítico de su historia. El favorito para el puesto es Cayo Lara, que desde hoy encabeza la comisión que dirige los pasos de la federación hasta que ésta encuentre un nuevo líder. Y hasta que llegue a su refundación (otra más, la enésima). Esto es lo que se llama una verdadera catarsis. Esta bella palabra tomada de la medicina la puso en circulación Aristóteles con el significado ético-estético que actualmente tiene. El principio aristotélico de la catarsis viene a decir que la tragedia (la representación teatral) es muy útil porque los espectadores ven proyectadas en los actores sus bajas pasiones y sobre todo porque asisten al castigo que éstas merecen; de esta manera se produce en ellos un efecto purificador. Será porque aún no vinieron a nuestra obra. A nuestro Noviembre dulce particular. Y mientras los neocomunistas nacionales se muerden en Rivas Vaciamadrid y los dueños del mundo reinventan el capitalismo en Washington, tú y yo volvemos a poner guión a algo que no debe tenerlo. Esta obra debe hacerse con el corazón. Sobran las palabras.

13 noviembre 2008

ESTADOS DE ÁNIMO

Hacía ya más de 20 minutos que había cesado la tormenta. Pero ella seguía sentada en el jardín de su casa esperando otra nube grisácea que le devolviera aquella sensación única que llega cuando menos te lo esperas. Había esperado durante meses. Y anoche, por fin, la televisión dió un parte de precipitaciones. Martina buscó desesperadamente su chubasquero, pero no lo encontró. La mañana siguiente estuvo todo el tiempo pendiente del cielo desde su ventana. Pero el sol brillaba allá arriba. A media tarde, cuando había perdido toda esperanza, un brusco sonido la estremeció en plena siesta. Había llegado lo que tanto esperaba. Y salió corriendo para darle la bienvenida. El agua caló su delgado cuerpo hasta los huesos. Sintió frío. Pero por fin, después de tanto tiempo, volvió a sentirte distinta, plagada de algo que tanto le gustaba. Era simple agua, sí, pero no un agua cualquiera. Su padre, que acababa de llegar del trabajo, vio toda la escena desde la ventana tomando un té caliente. No dijo nada. Creyó que a los jóvenes hay que darles su espacio, su libertad. Hace muchos años, en 2004, asistí en Madrid a una manifestación contra la pepera ley sobre la educación de la enseñanza. Hoy, esas imágenes han vuelto a mi retina al ver como miles de estudiantes (10.000 según las estimaciones) se manifestaban, por segunda vez en lo que va de curso, contra el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), conocido popularmente como Plan Bolonia. Esta Europijada recoge, entre otros puntos, la desaparición de algunas carreras como las filologías. También que empresas privadas puedan gestionar centros públicos. Y yo no, no estoy dispuesto a consentirlo. Hemos luchado mucho para llegar hasta aquí, para que todos (y todas) tengamos las mismas oportunidades, independientemente de nuestra raza, sexo, color, condición y, sobre todo, nivel de riqueza. Me niego. Y creo que el socialismo, y los socialistas, deberían alzar la voz y decir algo al respecto. Los jóvenes saben lo que les conviene, quieren su espacio. Vamos a dárselo. Apenas faltan dos meses para la ascensión del mesías Obama a la Casa Blanca. Esperemos que en ese tiempo a Bush no le dé por seguir hablando. Hoy lo ha hecho y ha vuelto a subir el pan: la crisis no es un fallo del mercado, ha dicho. Y se ha quedado tan pancho. Que se ahogue Bush. Otros nos estamos ahogando estos días con un cúmulo de sensaciones confrontadas. Son simples estados de ánimo, pero llegan muy adentro. Por un lado está el nacimiento de una sensación plácida, de vitalidad, de aventura. Por otro, la pérdida de personas que siempre estuvieron presentes en mi vida, como Trinidad o Antonio el Kaki. Veo pasar sus vidas y siento tener mucho aquí dentro para darte. Por eso creo que si Martina lo que quiere es lluvia, lo mejor que puede hacer es irse a Roma. Eso si su aerolínea no la deja en la estacada, como estos días le ha pasado a más de 1.ooo españoles en Ciampino, de vuelta a casa. Eso les pasa por no tener carné de moto. Y digo lo de Roma porque llover debe de llover mucho allí desde que yo no estoy. Julia Navarro empieza su libro La Biblia de Barro así: "Llovía sobre Roma cuando el taxi se detuvo en la plaza de San Pedro. Eran las diez de la mañana". Yo escribí hace años un relato con un comienzo similar. Por supuesto, no tenía la calidad literaria de la obra de Navarro. No le dí más importancia, pero cada vez que estoy contigo me quedo pensando por un momento en la ciudad mientras me hablas de las ganas que tienes de visitarla. Y es que a pesar de la lluvia, yo te llevaría volando, porque siento que contigo he recuperado esas alas que tanto echaba en falta. Has devuelto los colores a una vida plagada de tinieblas. Ya no te pido nada más. Bueno, lo que tú buenamente puedas darme. Los tiempos a tu lado son un regalo, una fiesta continúa. Y eso hace distinta mi vida. No pasa un día en que no aprenda algo nuevo a tu lado. Mira, ayer mismo hablábamos de lo que llegas a significar para mí. Te comparé con Némesis, esa teoría astrológica (aún debatida) por la que se cree que nuestro sistema solar es binario, oséa, que tendría dos soles y que si uno no va pues rompe el equilibrio del sistema y suceden cosas muy desagradables como la lluvia de meteoritos y eso. Pues bien, hoy unos científicos estadounideneses han anunciado que el telescopio espacial Hubble ha captado la primera imagen fotográfica con luz natural de un exoplaneta (que orbita alrededor de otro sol) a sólo 25 años luz de la Tierra. Si algún día la vida en este planeta se hace insoportable, yo no necesito de un sol alternativo bajo el que cobijarme. No es que me apetezca estar siempre en el jardín de casa calándome hasta los huesos como Martina. Es que te tengo a ti, que eres ese sol sobre el que giran mis días, mis pensamientos, mis locuras. Aunque a veces no estemos totalmente de acuerdo. Pero sabes que por tí llegaré al fin del mundo, vale la pena. ¿Que te parece desto, Sancho?, dijo don Quijote. ¿Hay encantos que valgan contra la verdadera valentía? Bien podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo será imposible. Y para mí eso es decir Amén.

10 noviembre 2008

CUANDO AMANECE

Hoy me siento inspirado para escribirle al pasado. Para decirle, por ejemplo, que no podrás borrarme de él por mucho que te empeñes. Que algunas noches volveré a dormir contigo porque el pasado siempre regresa por muchos amaneceres que hayamos presenciado. Me ha costado, pero he logrado comprender que serás un bello recuerdo y que tendré que acostumbrarme a una eternidad sin alas. Ahora toca un nuevo amanecer. Los amaneceres son bonitos. Cada uno de ellos es distinto. En el frescor de la mañana, tengo la impresión de poder vivir en unos instantes el sentido de nuestro tiempo. La maravillosa posibilidad del amanecer y sus colores hacen que sienta el sentido leve de este tiempo como una esperanza. Y esos tonos torcidos que se cruzan en el asfalto, nada más salir del portal, hacen que piense que no necesito las palabras para escucharte. ¿Y cual es la realidad? ¿Lo que viene antes, como el amanecer, o lo que viene después, como salir a la calle a coger el autobús? Estoy atravesando una época difícil, porque soy a la vez amanecer y anochecer, esperanza y decepción. He vivido miles de vidas mientras buscaba la mía. Son historias pequeñas dentro de una gran historia. Y cuando creí haberlas escrito todas... la vida me lleva hasta a tí. Un nuevo amanecer. El amanecer más bello. Y tú estabas allí. Y en mis pensamientos. Y ahora aquí, sin nombres, como te prometí. Ya era hora de que amaneciera, suelo pensar. Como dice Walter Veltroni en su maravillosa novela Cuando amanece (aunque algunos tratan de desahuciarla), no llegó tan pronto el amanecer. Pero ha merecido la pena esperar. No me cabe duda. También ha merecido la pena ver pasar algo más de siglo y medio de historia en EEUU para ver al primer presidente negro de este poderoso país. Hoy ha visitado el que será su hogar durante los próximos cuatro años, la Casa Blanca, y ya parece que algo está cambiando en el mundo. Ha sido hoy, precisamente hoy, el mismo día que se nos ha ido la abuela Trinidad, a quien yo tanto quería. No podré ir a su funeral, pero la llevo conmigo. Me da mucha pena que se vaya. Tenía que decirle aún muchas cosas que nunca le dije. Ella que me vió crecer. Ella que tanto me aguantó. Ella que tanto me quería. Recuerdo los juegos infantiles con sus nietos en el sótano de su casa. Y sus meriendas. Y ahora se nos ha ido dejándonos como recuerdo breves notas en un diario. Pero a mí, a mí, me ha dejado mucho más. Y digo yo: ¿quién sabe lo que podemos descubrir en las páginas rancias de un diario; un libro confeccionado día a día, minuto a minuto, sensación tras sensación, ilusión tras desencanto? Tal vez Gabriel García Márquez no lo supo hasta que colocó el punto y final de su diatriba. Diatriba de amor contra un hombre sentado es un ejercicio colectivo. Una invitación generosa e indiscreta. La inmersión cuidadosa y sutil en un mundo emocional complicado y completo. Sediento de amor y alejado de un infierno que roza, osado, la sensibilidad exquisita. No nos merecemos el dolor del amor, como su protagonista. Nos merecemos bellos amaneceres. Y unas alas, aunque a veces las tomemos prestadas. Pero esos préstamos nos hacen sentirnos ilusionados. Empezar una nueva vida, como el que se acaba de caer de la cama. Veltroni, recorre Italia como si estuviera en plena campaña, vocifera en el Parlamento, ataca al vetusto Berlusconi, lanza ideas, nos emociona con sus libros. Se reinventa. Intenta amanecer. Sin embargo yo, cuando estoy junto a ti, no tengo ni amanecer, ni anochecer, ni noción del tiempo. Y eso me gusta. No me apetece para nada tener que estar pendiente de un reloj. Ojalá pronto puedas entender el discurso de Ivan Benissa en Radiofreccia. Los amaneceres también están hechos para soñarlos.